En la anatomía humana, los pies muestran como reflejo todas las funciones que el organismo tiene. Así encontramos que ciertas zonas del mismo por reflexología pueden ser activadas para mejorar el funcionamiento del estómago, de los riñones o de nuestros intestinos.

No es corriente hablar en un curso de MetaConciencia de los pies… ¿por qué? ¿para qué?

Los pies nos conectan directamente a la tierra. Son el contacto directo con las energías telúricas, mientras que nuestra coronilla sería la puerta que abre al ser humano a las energías cósmicas. Ambas son antenas que posibilitan el circuito saludable de la corriente energética en el organismo.

Los pies reciben un tratamiento sagrado en la tradición védica. Suponen los seguidores del gurú que tocar sus pies concede ciertos frutos espirituales pues simbolizan el aceptar plenamente la rendición a lo que el maestro espiritual enseña.

Los pies poseen chacras al igual que están en el cuerpo.

Yesod realiza aperturas de la energía kundalini a través de cierto chacra de los pies. Él lo denomina la puerta del alma. A través de la imposición de manos en el chacra, se puede activar esta energía que reposa en la base de la columna vertebral y que ordinariamente se encuentra adormecida.

El efecto sobre el cuerpo es diferente según el tipo de organismo. Usualmente se puede sentir como una breve punzada en la base del coxis, algo similar al chisporreteo eléctrico en esa zona, otras veces, calor o una cierta opresión pulsante que busca salida ascensional a través del segundo chacra, Swadistana que se localiza en la zona genital. Cuando esto ocurre uno debe simplemente sentir y dejar hacer, pues la energía kundalini tiene su propia inteligencia. En el caso de dolor en la zona, esto será sintomático de un bloqueo energético a ese nivel. Puede ser que algún órgano adyacente esté en déficit de funcionamiento. Así esta toma de conciencia a nivel de sensaciones corporales es suficiente por sí misma para desatascar y poner en actividad equilibrada nuestra totalidad energética. Podemos indicar que cada rueda energética dispone de una polaridad, positiva o negativa que como un imán conecta todo el recorrido de nuestra columna vertebral.

El objetivo final de este contacto a través de Shaktipat es liberar nuestra energía sexual e inconsciente para que fluya a través del canal medio, Sushuma, invirtiendo el recorrido descendente natural desde lo inferior hacia la parte superior de nuestro cerebro.

En el transcurso de este recorrido pueden darse movimientos reflejos de nuestro cuerpo e incluso aflorar emociones retenidas que al liberarse sin juicio, en principio producen un beneficio físico, mental y espiritual.

El encéfalo es una gran batería que puede ser recargada a través de la aspiración consciente de la energía kundalini y reforzar nuestra vitalidad.

Algunas experiencias de ampliación de conciencia pueden aparecer, amaneciendo una nueva visión de transformación de la relación que mantenemos con nosotros mismos y otorgando cuando lo realizamos desde un punto de vista no juicioso, la posibilidad de un estado de conciencia alterado o samadhi, que no suele ser logrado con otros tipos de experimentos físicos o prácticas meditativas de largos procesos temporales.

Para poder gozar de esta experiencia es recomendable crear en nosotros previamente un espacio de silencio y aquietamiento interior a través de la respiración y la relajación consciente, así como disponer de cierta comodidad para realizarla. También se recomienda no comer previamente en exceso ni ingerir bebidas alcohólicas, así como conectar durante algunos días anteriores con la naturaleza y sus elementos, sobre todo el sol, el agua, el aire y el contacto con la tierra. En los siguientes temas te detallo algunos experimentos adicionales para comenzar a disfrutar de estos elementos naturales.

Aquí te remito a este vídeo donde puedes ver y practicar unos ejercicios preliminares para empezar a tomar contacto con esta zona del cuerpo que son los pies.