Mi mensaje

Mi mensaje

MensajeMi mensaje intenta acorralar tu mente.

Yo sé que no existe por sí misma. Pero tú crees que es muy real.

Mis palabras son solo un acto de seducción para tu ego.

Quiero atraerlo, que me lo expongas, que me lo muestres con precisión y premura. Él se resiste adoptando muchos roles.

Yo puedo adoptarlos también. A mí eso no me perturba. Ni contamina mi Esencia.

Nada se me queda adherido.

Yo voy desnudo de conceptos.

Tan sólo atrapo y utilizo del reservorio de la Conciencia alguna de tus opiniones para darte con un bastón invisible.

Soy como un boxeador profesional.

Salto al ring dispuesto a un combate que está amañado de principio, pues al final sé que venceré y tú también saldrás victorioso.

Aunque pueda parecer que te duelen algunos de mis golpes, yo sé que te harán un bien incalificable.

Estoy dispuesto a arriesgarme.

Sin recompensa…

Yo no tengo nada que perder.

Ya lo perdí todo, aunque en realidad no tenía ningún valor.

Sólo pensaba que era importante antes de conocer a este Conocedor.

Ahora es imposible para mí dar marcha atrás.

No existe el impulso.

Cuando das el salto no queda posibilidad de retorno.

Tampoco hace falta.

 

En esta espaciosidad que habito, no existe el sufrimiento, ni la emoción que denominaba conceptualmente como amor.

No puede ser atrapada ni experimentada, pues no tiene límites,  solo compartida y expresada.

No te permite ser otra cosa que Tú Mismo.

 

Sólo un mensaje…

 

Mi mensaje está muy claro.

No lo empañes con tu opinión.

 

Te haré mirar en tu propio espejo.

Pero debes limpiarlo para estar conmigo.

Una vez te reflejes en él, el espejo no será necesario.

Saltará en mil pedazos.

 

Este descubrimiento será genuino.

Te quedarás asombrado y sin preguntas.

Ya no más preguntas…qué alivio.

Es el descanso definitivo para tí.

 

No existe alternativa.

Los juguetes conceptuales ya no están disponibles.

 

Este camino que te muestro es finalista.

En realidad, no es un camino.

Es el final del camino.

El stop definitivo…para el sufrimiento, el aislamiento, la soledad y el desánimo.

 

Es tu propio destino.

Siempre lo ha sido.

 

Libre, libre, libre ¡¡

 

José María Martínez.

A %d blogueros les gusta esto: